Así lo aseguró la diputada Luana Volnovich sobre el acuerdo que selló el peronista Miguel Ángel Pichetto con Cambiemos para avanzar con la modificación de la fórmula de movilidad y otros puntos de la reforma. Según estimaciones del FpV, los jubilados de la mínima cobrarán en marzo 540 pesos menos.

En el marco de su proyecto de reforma previsional, el Gobierno de Mauricio Macri intentó primero ajustar las jubilaciones sólo por inflación, lo que hubiera significado un recorte del 12%, similar al que aplicó Patricia Bullrich cuando era ministra de Trabajo de Fernando de la Rúa. Luego de la reunión con los gobernadores, dispuso que al cálculo por inflación se le sumara un adicional sobre el crecimiento del PBI.

Sin embargo, cuando la iniciativa se discutió ayer en las comisiones de la Cámara alta, el senador Miguel Ángel Pichetto (PJ) propuso “salir del esquema de porcentaje de PBI e inflación” para que las jubilaciones se actualicen un 70% por inflación y un 30% por el índice Ripte, que es el promedio de los aumentos salariales de los trabajadores registrados.

“Son cosas muy difíciles de comprender, pero así lo hacen para confundir a la sociedad. Lo cierto es que la decisión política es la de recortar las jubilaciones”, dijo a Primereando la diputada del Frente para la Victoria (FpV), Luana Volnovich, quien calificó el dictamen del Senado como “vergonzoso” porque implicará una pérdida del 8% para los jubilados respecto de lo que cobrarían con la fórmula de movilidad actual.

“Con la fórmula vigente que rige desde 2009, la jubilación mínima en marzo de 2018 sería de $8.200; con la del Senado, de $7.660; y con la original del Gobierno, de $7.617. Es decir, que la propuesta de Pichetto mejoró apenas en 43 pesos a la del Gobierno”, explicó la legisladora.

Volnovich también planteó otro escenario preocupante: “el Ripte es un índice que depende de las paritarias y, como una de las prioridades de Macri es plancharlas, eso va a impactar a la baja en las jubilaciones. Si el Gobierno, con su extorsión a los gremios, logra frenar las paritarias, como ya ocurrió en Tierra del Fuego, el Ripte puede dar cero. Así que las movilidades siguientes pueden ser peores aún que la de marzo de 2018”.

El dictamen a la reforma previsional se firmó ayer junto con el paquete fiscal, que incluye el acta de “Consenso Fiscal” y la ley de Responsabilidad Fiscal.

La única provincia que no aceptó las condiciones del Gobierno de Macri fue San Luis. Al presentarse ante el plenario de comisiones del Senado de la Nación, el gobernador Alberto Rodríguez Saá confirmó que no suscribirá ningún acuerdo porque “San Luis no cede su autonomía”.

“El Consenso Fiscal implica desistir de los procesos judiciales vinculados a la coparticipación federal sin ninguna compensación”, completó el mandatario puntano.

El oficialismo pretende aprobar la reforma previsional y tributaria en el Senado antes del 10 de diciembre, cuando cambia la composición del Congreso, y luego avanzará con la reforma laboral.

Si bien la cúpula de la CGT ya dio su visto bueno en cuanto al proyecto de flexibilización laboral, desde las dos CTA, la Corriente Federal de Trabajadores y sindicatos cegetistas como el de Camioneros, que lidera Pablo Moyano, ya anunciaron que enfrentarán estas reformas con un plan conjunto y movilizaciones al Congreso.