La empresa láctea SanCor Cooperativas Unidas Ltda. confirmó que decidió "la suspensión de actividades en algunas de sus instalaciones industriales". Culpó por el cierre de cuatro establecimientos a la disminución en el envío de materia prima a sus fábricas, e indicó que su producción se ha visto afectada "de forma severa". De fondo la falta de ayuda estatal.

La firma con sede central en la localidad santafesina de Sunchales dijo también, por medio de un comunicado, que trabaja para afrontar "los desafíos que se le presentan" dentro de un proceso de reconversión y restructuración y que "diferentes circunstancias vienen afectando en forma severa la actividad del sector lácteo nacional en general y la de SanCor en particular".

Entre esas circunstancias "se encuentran cuestiones de mercado (tanto el doméstico como el internacional); el clima adverso (con inundaciones que golpearon en forma recurrente las principales cuencas productivas); problemas de infraestructura, que impiden sobrellevar de mejor manera los contratiempos; y desfasajes en los costos que hacen al funcionamiento del sector", detalló SanCor.

La cooperativa manifestó, sobre los acuerdos de actualización salarial, que éstos "no son facultad de SanCor ni de ninguna compañía en particular, y se realizan en el ámbito de la cámara empresarial respectiva". En ese sentido, informó, "el porcentaje del aumento acordado por el Centro de la Industria Lechera (CIL) fue del 13,9%".

La nota de la empresa concluyó indicando que "a pesar de las dificultades que atraviesa actualmente la Cooperativa, la misma continúa trabajando en la gestión de diferentes alternativas".

Concretamente la Cooperativa cerró las plantas ubicadas en las localidades de Brinkmann, Coronel Charlone, Centeno y Coronel Moldes. Se trata de unas 500 cesantías, en lo que podría ser el inicio del derrumbe del gigante lácteo tras la negativa oficial de seguir apoyando a la firma que se encuentra en un delicado momento económico y financiero.