Luego que el Ejecutivo negó una ayuda a la empresa láctea, unos 500 trabajadores se quedarían en la calle y cuatro fábricas están al borde del cierre.

Las plantas suspendidas son las de las localidades de Brinkman, Charlone, Moldes y Centeno (Santa Fe), donde los encargados recibieron la orden de no recibir materia prima.   Y no serían las únicas: la empresa busca bajar de 15 a 9 establecimientos en operación y achicar la nómina de 4.000 a 2.500 trabajadores. De ahí que aún peligran los puestos de otras 1.000 familias, detalló hoy  La Política Online

El directorio de SanCor busca un nuevo comprador o alguna forma de auxilio financieropara contener la deuda que contrajo y que se desmadró por la capitalización de intereses impagables. La caída de actividad a la mitad , provocada por las inundaciones en la cuenca lechera de Córdoba y Santa Fe, aceleró la necesidad de reestructuración.

Dos semanas atrás, se reunieron los directivos de SanCor con el presidente Macri fue en la Casa Rosada. Según informó Clarín, le habrían presentado un plan de reestructuración y un pedido de auxilio financiero por $4.000 millones.

El Gobierno se negó porque consideró irresponsable de parte de la empresa convalidar un 40% de aumento en los sueldos, complicando al resto de la industria, luego de haber necesitado desprenderse de su línea de postres y yogures y flanes para recapitalizarse. También les habría recordado que ya les habían prestado $250 millones.

Ahora, la láctea de Santa Fe y Córdoba negocia otro crédito por 450 millones de dólares con distintos bancos para capear la crisis, sin aportes del Estado.