La ensayista y escritora Beatriz Sarlo se refirió al escándalo de los aportantes truchos y apuntó contra el presidente Macri y la gobernadora María Vidal, en una durísima columna de opinión en Perfil. También se refirió a la legalización del aborto en una entrevista concedida a La Nación.

Sarlo analizó la situación del Gobierno y los últimos episodios protagonizados por Macri y destrozó a los máximos referentes de Cambiemos.

El decreto que habilita a las Fuerzas Armadas a actuar en seguridad interior, los vivos de Macri en Instagram y los aportantes truchos fueron algunos de los puntos que criticó la periodista en su análisis.

"El escándalo de los aportantes extraídos de los padrones sociales, inverosímiles aportantes a Cambiemos que reciben planes y viven en zona de pobreza, gente que ignora que fue disfrazada como aportantes mediante el uso de su documento de identidad, es una maniobra no solo ilegal sino repulsiva desde el punto de vista ético, por la indefensión y la manipulación de quienes eran utilizados", disparó sobre la investigación iniciada por el periodista Juan Amorín.

Y enfatizó: "En el lodazal de aportes truchos, se manchó el manto virginal de la gobernadora. Se podrá decir que ella no puede estar en todo. La disculpa de que el trabajo es demasiado para la laboriosa Vidal es inaceptable. Un jefe es siempre responsable de todo lo que hacen sus subordinados. La norma que aplicamos a los kirchneristas vale para todo el mundo".

Además, Sarlo criticó que luego del escándalo, Vidal se mostró más preocupada por medir los efectos de la investigación sobre su imagen que por resolver los graves conflictos de la provincia, como la paritaria docente. "Mientras tanto, la educación en la provincia de Buenos Aires enfrenta tantos paros como los que le tocaron a Scioli: los docentes están por alcanzar el décimo. No hay Club del Helicóptero, sino problemas reales y conflictos irresueltos", resaltó.

Aborto legal

Consultada sobre las razones del presidente Macri para habilitar el debate sobre el aborto en el Diario La Nación, Sarlo reflexionó: "En principio no quiero dar una interpretación eminentemente crítica diciendo "lo habilitó porque pensó que no iba a salir", porque no lo sé. Sé que estaba en contra del aborto antes, pero han cambiado tanto las posiciones? En un momento que le va pésimo, que este debate ocupe un lugar de la esfera pública sin duda le viene bien".

Por otro lado, la pensadora destacó que la iniciativa del jefe de Estado "indica, por un lado, que su pensamiento no está tan anclado en valores sino que está anclado". "Por una parte, en el acontecer de lo cotidiano político, mientras que uno puede pensar en políticos con pensamientos más anclados en valores, que entonces no habilitarían un debate sobre cuyo desenlace no estuvieran seguros. Macri no es muy ideológico, es táctico; mientras que uno podría decir que Cristina estaba en contra del aborto y estaba en contra del aborto", explicó.

La escritora también se refirió a su propia experiencia vivida en el tema: "Está bien que ahora hablen personas de las que nunca se supo su opinión hasta este debate porque lo que yo tenía que decir está dicho. Han dicho de mí que soy una asesina de niños por haber declarado que aborté no sé cuántas veces. Uno tiene que tener cierta conciencia de que no está descubriendo el hilo negro todos los días. El hilo negro de que había que tener ley de aborto y que había que abortar si una no quería tener un hijo lo supe a los 17 años. Ya está, ya lo dije. Dije: "Mi primer aborto fue a los 17 años. Lo que más me costó fue conseguir la plata". Entonces, a mí me parece bien que se haya incorporado una generación enteramente nueva que no había hablado en público", destacó.

Sarlo, a su vez, se mostró optimista en relación a la aprobación de la ley: "De todas maneras es solo cuestión de tiempo, estoy convencida de que, tarde o temprano, habrá ley de aborto. Hay muy pocos países en el mundo, y ninguno de aquellos a los cuales Argentina se quiere parecer, que no tengan esta ley".

Fuente: Perfil, La Nación, El País Digital, El Destape