El relato macrista en torno al tarifazo es claro: el Gobierno recibió una herencia descontrolada en materia de subsidios energéticos que debió revertir a fuerza de subas descomunales en los servicios públicos. Sin embargo, ese relato es falso. La fuente: el Fondo Monetario Internacional.

El organismo internacional, citado por Cambiemos para justificar sus políticas, publicó un informe sobre los subsidios a los servicios públicos (“How Large Are Global Energy Subsidies?”). El estudio da cuenta de 2015 y las conclusiones son las siguientes: Argentina no figura en los primeros lugares (está muy lejos) en el ranking que da cuenta de los subsidios per cápita. Por supuesto, ese listado está encabezado por los países desarrollados. ¿No era que los subsidios atentaban contra el progreso?

Pero hay más: Argentina estaba en 2015, último año kirchnerista, por debajo de Chile en materia de subsidios per cápita. Mientras Argentina destinaba 413 dólares por habitantes, Chile dedicaba 515 dólares. Además, el gasto argentino estaba un 35% por debajo del promedio mundial.

Los países que más subsidios energéticos destinan:

Estados Unidos, 2177 dólares per cápita.

China, 1652.

Canadá, 1283.

Australia, 1259.

Japón, 1240.

Israel, 1113.

Bélgica 909.

Alemania, 684.

Inglaterra, 635.

España, 521.

Chile, 515.