La CGT quedó  reunificada bajo la conducción de un triunvirato integrado por Juan Carlos Schmid, Héctor Daer y Carlos Acuña, al cabo de una Congreso Nacional Ordinario que se desarrolló en el estadio de Obras Sanitarias, aunque sin la presencia de corrientes que expresaron disidencias.

Pasado el mediodía, los delegados en Congreso Nacional Extraordinario aprobaron por mayoría modificaciones en el estatuto de la central obrera para permitir que el Congreso Nacional Ordinario elija luego a la futura conducción bajo la inhabitual figura de un triunvirato, en lugar de un secretario general.

Para el Congreso Nacional Ordinario se habían acreditados 2.122 congresales de 213 organizaciones sindicales, según informaron fuentes cegetistas.

Antes del comienzo de las deliberaciones, el secretario general de la Unión Ferroviaria, Sergio Sasia, ratificó que los gremios nucleados en el Movimiento de Acción Sindical Argentino (MASA) no participarían del Congreso unificador por la inexistencia de "un proyecto o agenda concreta" debatido en “una mesa amplia” y condenó las "viejas prácticas" con que "un grupo de dirigentes" quiere "decidir los destinos de la central obrera".

En una solicitada que publicó hoy, el MASA anticipó que no participaría del Congreso unificador de la CGT y sostuvo que la "unidad debe tener nervio y motor" en un programa que "contenga la defensa de la industria nacional" y "la defensa del trabajo" para "una Argentina en desarrollo".

A su vez, el secretario general de la Asociación Bancaria, Sergio Palazzo, anunció que no aceptaría formar parte del Consejo Directivo de la CGT unificada, al igual que otros representantes de la Corriente Federal, y propuso la realización de un paro nacional de actividades antes de septiembre próximo.

"Es una mesa muy chica para una unidad tan grande. Han ofrecido la Secretaria de Finanzas y otras vocalías pero hemos dicho que no", afirmó Palazzo en su intervención.

A la vez resaltó que, "hay más de 100 gremios que no están representados, a eso hay que contar la cantidad de trabajadores monotributistas y precarizados", destacó el gremialista.

Para despejar dudas, Palazzo, lanzó "Nos vamos a quedar en la CGT, no nos mueven los cargos" y  llamó a que la nueva conducción decida un paro nacional: "el gobierno generó mas desempleo, el congreso tiene que tratar un paro nacional de 24 horas que no puede pasar de septiembre".

"No hay que darle un minuto mas de tiempo, cada minuto que se pierde es un trabajador en la calle, es un salario menos y es una familia más con problemas", aseveró el gremialista.

Además de Palazzo, declinaron formar parte del nuevo Consejo Directivo cegetista Walter Correa (curtidores), Horacio Ghilini (docentes privados), Pablo Biró (pilotos) y Horacio Amichetti (gráficos), aunque aclararon que la Corriente Federal permanecerá en el marco de la CGT.

En tanto, en declaraciones formuladas esta mañana, Carlos Acuña, del Sindicato de Empleados de Estaciones de Servicio y uno de los inminentes integrantes de la conducción de la CGT reunificada, consideró que “el Gobierno está encarando mal la situación económica” y, si bien señaló que la central obrera apostará por el diálogo, advirtió que, de no haber respuesta, “habrá seguramente una acción de lucha”.