Los temas que el Presidente de la Nación decretará, sin la opinión o el voto del Parlamento, son los feriados puente, sistema de ART y los controles migratorios. El miedo al debate parlamentario y el republicanismo como consigna estéril.

Aunque los bloques opositores pidieron que el Congreso vuelva a trabajar en sesiones extraordinarias antes de marzo, el Gobierno busca evitar el debate legislativo y prepara la oficialización de los cambios en la Ley complementaria del sistema de riesgos del trabajo (ART) y en el régimen de feriados a través de Decretos de Necesidad y Urgencia (DNU).

Además, evalúa endurecer la Ley de Migraciones con un decreto reglamentario que restrinja con más precisión la posibilidad de que ingresen al país extranjeros con causas penales abiertas en otros países.

Tanto el sistema de ART como el régimen de feriados ya están en tratamiento en el Congreso. La primera obtuvo la media sanción del Senado, mientras que la segunda no tuvo tiempo de debatirse en las cámaras por la intensa actividad que generó la modificación al Impuesto a las Ganancias.

Con esta decisión, el Ejecutivo anularía sus necesidades de un llamado a sesiones extraordinarias durante febrero, a pesar de que un amplio listado de los proyectos que envió al Congreso el año pasado quedaron pendientes de sanción y deberán esperar hasta marzo.

Entre ortos proyectos a tratar se encuentran la transferencia de la Justicia Nacional ordinaria al ámbito de la Ciudad, un régimen penal especial para espectáculos futbolísticos, la obligatoriedad de la sala de 3 años, la Ley de Semillas, y la modificación de la Ley de Mercado de Capitales.