Se trata de las empresas de menos de 50 empleados: es el sector que más empleo genera, un 55% del total de las pequeñas y medianas empresas. Desde diciembre de 2015 no pararon de caer: acumulan siete trimestres negativos.

Por su parte, las PYMES industriales de mayor tamaño crecieron en 2017 y se recuperaron levemente de lo perdido en 2016. Como sea, el sector PYME (industriales y servicios) cerrará otro año en rojo. Los tarifazos, la apertura de las importaciones y el achicamiento del mercado interno explican el mal rendimiento de un actor clave en la generación de puestos de trabajo.

"Las industrias medianas experimentaron una leve reducción de la cantidad de ocupados del 0,7%, mientras que las pequeñas presentaron una caída del 2,7% respecto al mismo período del año anterior", concluyó un informe de Fundación Observatorio Pyme (FOP).

Este año, el propio Gobierno reconoció que durante 2016 desaparecieron 6000 pequeñas y medianas empresas. Es el sector que acumula las peores situaciones laborales, con despidos y suspensiones.