Todavía firme en su decisión de ser un candidato más para las elecciones de 2019, Felipe Solá se muestra como uno de los pocos puentes que pueden unir al kirchnerismo más sectario y el resto del peronismo más anti K.

Preocupado por generar una unidad estrategia que permita el triunfo de la oposición el año que viene, el diputado nacional esgrime suaves expresiones acerca de Cristina y también de su hasta hace poco referente político, Sergio Massa.

“Ella tiene millones de seguidores que creen que gobernó mejor, y que la votarían de nuevo o que votarían a alguien que pensara relativamente parecido”, se refiere a CFK.

Por eso Solá considera que el “cuestionamiento moral” hacia la ex mandataria existe tras varias denuncias sobre corrupción, pero no le “parece justo”.

“El cuestionamiento moral puede existir, pero no me parece justo. Deberíamos esperar los resultados del proceso. Por otra parte, Cambiemos lavó $80 millones en la campaña 2017, y los lavó haciéndoles creer a la gente que mucha gente humilde aportaba y no aportaba”, argumentó en una entrevista para Infobae.

La obsesión para Solá se ha convertido en construir un marco de unidad lo suficientemente poderoso como para derrotar a Cambiemos en 2019. Para él, “nunca se vio una ineptitud tal como chocar una calesita en dos años y medio” como lo hizo el gobierno de Macri.

Es por eso que se anima a admitir que CFK es una perseguida política. El diputado nacional analizó que no en la trama de corrupción que desprendió la causa de los cuadernos existen “declaraciones de los empresarios que admiten haber pagado coimas y admiten haber hecho carteles frente a la obra pública, lo cual indica que hay dos culpables: los que reciben las coimas y los coimeadores”.

Al mismo tiempo, fue consultado acerca del por qué de su salida en el Frente Renovador que lidera Massa. Para Solá, el ex intendente de Tigre "quiso armar ´la avenida del medio´, y eso no ha sido posible".

"No hay una avenida en el medio. Lo que sí hay es una necesidad de cambiar en el futuro. Para eso hay que tener el poder, la presidencia y cambiar completamente el lenguaje agresivo y el odio que hay en la Argentina de ambos lados", indicó.

Por eso, considera lo que generalmente se plantea –erróneamente- es una “divisoria en Argentina” entre “Cristina sí” y “Cristina no”, cuando para el ex gobernador de la provincia “también hay división en Argentina que es esta política económica sí, esta política económica nunca más”.

Fuente: Infocielo