El tarifazo decretado en 2016 por el Gobierno de Mauricio Macri está golpeando a todo el mundo. Las boletas de gas, luz y agua llegan con subas que tienen aumentos que van del 100 al 1000%. Las pymes y las cooperativas están al borde de la quiebra ya que el tarifazo no les da margen para operar.

Entre las cooperativas, las empresas recuperadas son, posiblemente, las más golpeadas. Se trata de un actor productivo que emplea a miles de personas. El sector nació después de la crisis de 2001 cuando muchas empresas cerraron y los empleados decidieron hacerse cargo de producir. Después de años de crecimiento, otra vez vuelven a estar jaque. "Estamos al borde de la quiebra. Nos quieren dar un subsidio para pagar la luz. Es una cosa de locos. Después, cómo vamos a pagar el subsidio y los nuevos aumentos de las tarifas", resume en diálogo con Primereando Las Noticias un economista que conoce el sector.

En las redes sociales, Eduardo Montes, de la Cooperativa Gráfica Patricios, referente del movimiento de empresas recuperadas, busca concientizar al resto de usuarios mostrando fotos de las boletas que reciben los pequeños emprendimientos. La Pascana, una pizzería porteña recuperada de la que dependen 18 familias, acaba de recibir una boleta de luz de 16 mil pesos. Hace dos años pagaba menos de mil.

Otro caso puede ser el de Cueroflex, que en diciembre recibió una factura por 650 mil pesos. Otra recuperada, ubicada en San Martín, en el oeste del Conurbano, acumula una deuda con Edenor por 6 millones de pesos. Los casos se repiten con la misma modalidad.

En las redes, Montes siguió contando que Gráfica Del Plata (ex Poligráfica), recibió una boleta de 1.082.085 pesos.

“Somos 20 compañeros. Desde el Estado no hay apoyo, sólo cobramos el seguro de desempleo, porque la quiebra de la empresa se declaró en 2016, empezamos a percibirlo en enero de 2017 y a algunos nos lo extendieron por 6 meses más, aunque hay compañeros que ya no lo cobran”, contaron en Gráfica Del Plata, según reseñó Página 12. “No encontramos el punto de equilibrio, y con la apertura de las importaciones estamos mucho peor”, dijo Reisch, de Cueroflex. “Tuvimos reuniones con la compañía eléctrica, nos congelaron la deuda por un tiempo, vamos pagando las boletas nuevas, pero no sabemos hasta cuándo... la peleamos mes a mes.”