Por Andrés Fidanza

Era el jefe de Ricardo Bogoliuk. Dirigía las cinco bases bonaerenses que había abierto la AFI macrista, con el objetivo de recolectar información sobre bandas narco. Se llama Pablo Pinamonti y sigue en funciones dentro de la Agencia Federal de Inteligencia. Si bien Gustavo Arribas y Silvia Majdalani negaron cualquier tipo de contacto con la red paraestatal que se dedicaba al espionaje y la extorsión, aparentemente integrada por Bogoliuk y Marcelo D´Alessio, el nombre de Pinamonti figura en la investigación del juez Alejo Ramos Padilla. 

Abogado radical, Pinamonti pasó por la Secretaría de inteligencia en tiempos de La Alianza, y fue convocado por el fiscal Carlos Stornelli durante su gestión como ministro de Seguridad de Daniel Scioli.

D´Alessio lo mencionó en una de las grabaciones que le hizo el empresario extorsionado Pedro Etchebest. Durante el viaje de ambos a Pinamar, para ver a Stornelli, D’Alessio chapeó por su cercanía con Pinamonti: lo presentó como un dirigente de la AFI “de la línea directa con el Presidente”, por vía de Daniel Angelici. El ex espía Rolando Barreiro también lo señaló ante el juez Ramos Padilla. Agente entre 2002 y marzo de 2016, Barreiro sigue detenido.

Durante su exposición en la comisión que fiscaliza a los organismos de inteligencia, Arribas y Majdalani confirmaron que Pinamonti fue el director del proyecto AMBA: las cinco bases que la AFI abrió en 2017 en la provincia de Buenos Aires, incluida la dirigida por Bogoliuk en Ezeiza. El objetivo formal de la ex SIDE era hacer una suerte de mapa del delito. 

Pinamonti entró a la Agencia en mayo de 2016, al área de Asuntos Internos. En abril del 2017 pasó a dirigir las sedes. Y en diciembre de 2017 fue a la dirección de Asuntos Jurídicos, bajo mando de Sebastián Destéfano, otro personaje vinculado a Angelici. Ante la pregunta sobre si Pinamonti se había reunido con D´Alessio y Barreiro en un bar de Puerto Madero, Arribas contestó: “No sabemos”.

En el ministerio de seguridad bonaerense sospechan que el proyecto AMBA derivó en un espionaje ilegal hacia María Eugenia Vidal. El abogado radical ya tuvo un paso por la ex SIDE durante el gobierno aliancista, de la mano del segundo de la secretaría: Darío Richarte. En 2008 saltó a la gestión bonaerense, a partir de la designación de Stornelli. El actual fiscal de la causa de los cuadernos había elegido al fiscal Martín López Perrando como subsecretario de Seguridad. De ahí, la convocatoria a Pinamonti. El actual agente de la AFI trabajó en la Unidad de Asistencia Técnica Integral bonaerense, y fue representante del Comité Provincial de Seguridad Deportiva (el CoProSeDe).

Después se sumó la administración porteña de Mauricio Macri: fue auditor de la policía metropolitana, en el ministerio de Justicia y Seguridad dirigido por Guillermo Montenegro. Stornelli y Montenegro a su vez fueron compañeros en la Comisión Directiva de Boca.