Se trata de Pablo Bertoldi Hepburn, quien fue impuesto por Silvia Majdalani a pesar de no tener ninguna experiencia para conducir un nosocomio, según reconocieron desde el propio Ministerio de Salud de la Nación. Para la oposición, “el gobierno busca instalar el miedo y la persecución política”.

Luego de despedir a más de 400 trabajadores en el Hospital Posada y aplicar un duro ajuste, que incluyó el recorte de raciones de comida, el gobierno de Mauricio Macri nombró como director de ese centro de alta complejidad a un espía de Silvia Majdalani, segunda de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI).

Eduardo Munin, secretario de Políticas, Regulación e Institutos del Ministerio de Salud de la Nación, reveló que el titular de la cartera, Jorge Lemus, puso a Pablo Bertoldi Hepburn en el cargo a pedido de Majdalani.

“El mismo Bertoldi Hepburn me dijo en la primera entrevista que pertenecía al equipo de Majdalani. Y me preguntó quién iba a ser su «líder alfa», un término que en medicina no usamos. Decimos jefe o coordinador. Y en su currículum no tenía ningún antecedente para conducir un hospital”, agregó Munin en declaraciones al diario La Nación.

El funcionario también indicó que el nuevo director desembarcó en el Posadas hace poco más de un con unos 20 colaboradores sin experiencia, de los cuales sólo tres son médicos, y que ya anunció que se tomará vacaciones la semana próxima, dejando a cargo al politólogo Alejandro Figola.

La senadora bonaerense Mónica Macha repudió hoy el nombramiento de Bertoldi Hepburn y denunció que “el gobierno busca instalar el miedo y la persecución política”.

“Un hombre de la AFI va al Posadas con la misión de hacer espionaje. Es así de simpe y directo. La tarea de Bertoldi Hepburn es detectar y marcar militantes políticos, instalar el miedo y perseguir compañeros y compañeras”, completó la legisladora del FpV-Nuevo Encuentro.

Macha recordó que días atrás el gobierno echó a las dos directoras de la Maternidad Carlotto de Moreno, “en un claro gesto de persecución política” y que ahora “se mete de lleno en el Posadas para amedrentar a los y las profesionales”.

Para justificar la posibilidad de nuevos despidos, el diario La Nación ya instaló que en el hospital trabajan “600  militantes de Nuevo Encuentro”, dato que fue desmentido por Macha.

“La Nación tilda a distintos profesionales de pertenecer a Nuevo Encuentro de manera engañosa y errónea, no quieren otra cosa que perseguir a cualquier que piense distinto. Hoy el gobierno cercena la práctica política y convierte a la militancia en un estigma y una razón absurda por la cual despedir a un profesional”, explicó la senadora.