Se trata del ex director de Cultura de Guaymallén, Lucas Valsecchi, quien fue condenado por abusar sexualmente de su hija cuando la menor tenía 3 años. Pese al fallo que se ventiló esta semana, el ex funcionario quedó en libertad.

El martes pasado finalizó el juicio que tenía sentado en el banquillo de acusados a Valsecchi, quien era un funcionario importante dentro de la comuna comandada por Marcelino Iglesias. Ese mismo día renunció.

La investigación databa desde 2015, cuando la madre de su hija hizo una presentación judicial afirmando que la niña le había confesado que su padre le introdujo los dedos en sus partes íntimas.

El expediente avanzó y la pequeña confirmó esta versión al declarar en cámara Gesell. Esto se convirtió en una prueba fundamental ya que las pericias médicas no constataron lesiones genitales en la víctima, según confirmaron fuentes ligadas a la causa.

Valsecchi llegó a juicio imputado por abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el vínculo, un delito que prevé de 8 a 20 años de cárcel. No se estableció el agravante de acceso carnal ya que antes de 2017 no se consideraba cuando la penetración era con dedos -luego se modificó ese artículo del Código Penal-.

En el juicio, el jefe de la Fiscalía de Delitos Sexuales, Alejandro Iturbide, solicitó una pena de 8 años de prisión. En tanto que el abogado querellante reclamó 10 años de cárcel.

Lo cierto es que la jueza Belén Renna terminó cambiando la calificación a abuso sexual simple agravado por el vínculo y lo sentenció a la pena mínima: tres años de prisión en forma condicional. Es decir, el ex funcionario quedó libre sujeto a ciertas normas de conductas que deberá cumplir durante ese lapso de tiempo para no ir al penal.

Fuente: El Destape, Diario Uno