Un convenio firmado entre Anses y Migraciones deja sin cobrar a miles de jubilados y pensionados extranjeros residentes en nuestro país.

Una medida simplemente inexplicable ya que priva a miles de jubilados que nacieron en otros países de poder cobrar los que les corresponde por derecho. Ambas carteras, a través de un convenio, decidieron que miles de jubilados no cobren sus prestaciones por el solo hecho de ser extranjeros.

Deberíamos tomar nota si estas medidas, con un alto grado de xenofobia, no responden a que los funcionarios empezaron a adoptar el discurso del ahora presidente de Estados Unidos. También en la política doméstica sobran los pronunciamientos anti inmigrantes, como es el caso del senador Miguel Ángel Pichetto, quien hace pocos días en una entrevista manifestó que “uno de los problemas de la Argentina es la cultura igualitaria” y trato a los inmigrantes como “resaca”. También hay que sumarle las recientes declaraciones del secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, o las del líder del Frente Renovador, Sergio Massa, quien afirmó que “el extranjero que comete un delito tiene que ser expulsado después del cumplimiento de su condena”.

La cuestión de fondo es que con la excusa de “verificar la residencia” de los beneficiarios, Anses y Migraciones congelaron el cobro de haberes hasta previo aviso. Porque en realidad ningún jubilado recibió explicación alguna hasta cuándo deberán esperar para percibir los haberes que les corresponde por ley.