Los efectivos le sacaban fotos a las patentes de los autos y a los ocupantes antes de dejarlos retomar la circulación. Además hubo golpes de un gendarme a los automovilistas que respaldaba el corte.

Una vez que los gendarmes liberaron un carril en la Panamericana y permitieron la circulación de los vehículos, los gendarmes comenzaron a fotografiar a los autos que pasaban

Lo hicieron con las patentes y también con sus ocupantes, en un claro acto intimidatorio y fuera de todo protocolo de seguridad.

Se trata de una medida que ya había sido advertida por el secretario de Seguridad Interior, Gerardo Milman, quien había advertido que se filmará todo "para judicializarlo" ya que se acusa a los manifestantes de impedir la libre circulación.

Pero los excesos no terminaron ahí. Después se pudo observar a un gendarme pegándole a un automovilista en un claro abuso de autoridad. Vergonzoso accionar respaldado por la política represiva del Gobierno Nacional.