Momentos desesperantes se vivieron en en el Barrio Comunitario Parque Esperanza del municipio de Juárez Celman, provincia de Córdoba, luego de que las autoridades locales ordenaron el desalojo de 120 familias que ocupaban un predio municipal ante la falta de respuestas a sus pedidos de solución habitacional.

La acción represiva contra el barrio humilde, ocurrió el viernes pasado a las 7 de la mañana, comenzó un violento operativo policial en conjunto con maquinaria de tierra como topadoras, obligando a la gente a abandonar sus precarias viviendas, incendiándolas y derribándolas.

La policía cortó los caminos de acceso al predio por lo que ni medios periodísticos ni otras orgnanizaciones solidarias pueden contener a las familias desahuciadas.

Según se ve en los testimonios que circulan en las redes sociales, las familias hacen responsable de todo lo que suceda a la intendenta de Juárez Celman Miryam Prunotto (UCR)y al Gobernador de Córdoba Juan Schiaretti.