Ante la crisis que atraviesa el sector, la Federación Industrial Panederil de la provincia de Buenos Aires exigió una mesa de diálogo con el gobierno para evitar el cierre de comercios y sus consecuentes despidos.

Tras el “panazo” al frente del Congreso Nacional, donde se regaló cinco mil kilos de pan a modo de protesta por la baja en las ventas y el aumento de las tarifas, los panaderos bonaerenses no tuvieron ningún tipo de respuesta por parte del gobierno de Mauricio Macri.

Por este motivo, desde la Federación que nuclea a las panaderías de la Provincia solicitaron una reunión con el Poder Ejecutivo para abordar la grave situación que atraviesan.

En un comunicado, pidieron que se frenen los tarifazos y se regule el mercado interno de harinas. También reclamaron la eliminación del IVA del pan y la declaración de emergencia en la “industria panadera”.

“Las tarifas de los servicios públicos han repercutido ampliamente en la formación de nuestros costos, impidiendo que los podamos trasladar al pan" señalaron y detallaron que “la suba de la harina de un 100% en lo que va del año terminó por arrasar la economía de miles de panaderías", indicaron.

En ese sentido, advirtieron que la situación puede generar un “recorte de mano de obra y que muchos negocios se están volviendo "clandestinos".